Tlalmanalco
Tlalmanalco esta al pie de los legendarios volcanes que gobiernan el Valle de México, donde llegaron un día los españoles a colonizar a los indígenas de Tlamanalco. Los importantes asentamientos que florecían entonces, se transformaron en villas donde siempre la primera construcción fue la iglesia. Alrededor de ésta se construiría la ciudad y el destino de sus habitantes.
Tlalmanalco fue uno de los primeros sitios en la Nueva España que contó con un recinto religioso y uno de los pocos que tuvo y conserva una ¿capilla abierta¿, construcción que por sus cercanos años a la conquista, tiene elementos arquitectónicos difíciles de hallar en México.
Ese es el caso de la capilla abierta de Tlamanalco, una bellísima construcción que se yergue al fondo de una enorme área que hoy ocupa un jardín. Cinco arcos demarcan la zona reservada para los ¿principales del pueblo¿ y detrás de éstos uno más grande que indudablemente albergó el altar.
La construcción combina el gusto de los habitantes de la zona por la convivencia al aire libre y la belleza escrupulosa del Renacentismo. Asimismo se sabe que tuvo que construirse en plena mitad del siglo XVI, cuando apenas comenzaron a edificarse los templos al estilo occidental.